Verduras directamente de su huerta.

Es uno de los últimos grandes descubrimientos que hemos hecho en Madrid. Me informo de que llevan ya casi 6 años abiertos pero mi emoción hace que lo viva como si fuera un recién estrenado en la capital…

La historia se remonta a los terrenos que @ricardoalvarez_rac tiene en Carabaña, a orillas del río Tajuña…Primero fueron olivos y después llegaron las verduras…Una huerta que aún se puede visitar y que se convirtió en un comedor al aire libre en los primeros meses tras el confinamiento..

El restaurante, en pleno barrio gastronómico de moda de Madrid, en la calle Jorge Juan, es un remanso de calidez y elegancia….De no muy grandes dimensiones, ofrece sin embargo, mesas amplias, con un excelente servicio en mesa y un trato digno de un estrellado. La carta se elabora a diario, con los productos que el mercado ofrece cada mañana y algunos básicos inamovibles como el brócoli a la carbonara, una delicia que se coloca directamente en mi top de platos del año: tallos de brócoli en forma de pappardelle salteado con papada ibérica y carbonara aderezado con la flor del brócoli en lluvia sobre el plato…Sueño con él….

@huertacarabana no es un lugar sólo para vegetarianos. Ni vetado para los carnívoros, ni mucho menos no apto para niños. Todo lo contrario. En esta «huerta en el plato» se disfruta con variedad de carnes, pescados y platos de temporada. En nuestro caso los aperitivos son una deliciosa croqueta casera y una porción de tortilla de patatas que harían las delicias de cualquier madre…. Comenzamos por todo lo alto con un ceviche de espárrago blanco con camarón increíblemente delicado. Otro plato estrella de la carta, el niguiri con pisto…¡cómo no se nos había ocurrido esta genialidad! Una deliciosa lámina de atún sobre una base de pisto tradicional, en el que cada ingrediente se prepara por separado para mantener su sabor y que se degusta de un bocado y del que podríamos pedir para repetir hasta saciarnos….

Los guisantes con teja de parmesano son una delicia, el cogote de merluza fresco una excelente opción de pescado y las lentejas con bogavante uno de los platos más deliciosos que he probado últimamente….de hecho no recuerdo unas lentejas así desde las que probamos en Desencaja….A destacar el cordero a baja temperatura, que demuestra que tienen buena mano también con las carnes

En resumen, un lugar que va directamente al epitálamo del recuerdo, el sabor y la satisfacción….Una forma de comer muy bien descubriendo lo poco aburridas que son las verduras con creatividad y saber hacer. Un imprescindible desde ya.


Vegetables straight from its garden.

This is one of our recent great discoveries in Madrid. I know they’re been open for almost six years in the capital, yet my experience has all the excitement of eating at a brand-new restaurant.

Its history dates back to the lands of Ricardo Alvarez (@ricardoalvarez_rac) in Carabaña, on the banks of the Tajuña River. First there were olives and then came the vegetables. The garden is still open to visitors and became an open-air dining room in the first months following the lockdown.

The restaurant, located in Madrid’s fashionable foodie district surrounding Calle Jorge Juan, is a refuge of warmth and elegance. Despite its modest size it has large tables with excellent service worthy of Michelin stars. The menu is prepared each day with fresh market products from that morning and some steadfast basics like the broccoli carbonara, a delicacy that instantly became one of my favorite dishes of the year: broccoli stem pappardelle sauteed with Iberico dewlap and carbonara, and dressed with a shower of broccoli flowers on the plate. I dream about it.

La Huerta de Carabaña (@huertacarabana) isn’t a place for vegetarians only, or where carnivores are outlawed, or best avoided with kids. Quite the opposite. In this “garden on the plate” you can enjoy a variety of meats, fish and seasonal dishes. In our case the appetizers were a delicious homemade croquette and a slice of potato omelet that would make any Spanish mother proud. We started strong with an incredibly delicate white asparagus ceviche with prawn. Another of the menu’s star dishes is the nigiri with ratatouille – How had this stroke of genius never occurred to us before? It’s a mouthwatering layer of tuna enfolding a traditional ratatouille base where each ingredient is prepared separately to maintain its flavor, and to be eaten in one bite that we would happily repeat until stuffed.

The peas with parmesan tuile are excellent; the fresh nape of hake is a great fish option; and the lentils with lobster are one of the most delicious dishes I’ve had of late. In fact, I don’t remember lentils this good since the ones we had at Desencaja. Other highlights include the sous vide lamb, proving that their skill extends to meat as well.

In short, it’s a restaurant serving flavor and satisfaction that burns straight into the memory. It’s about eating well and discovering how vegetables can be the farthest thing from boring if treated with creativity and expertise. It’s now a must.