Con restaurantes en Panamá y Bogotá, el próximo Salvaje será en Barcelona.

Con una estética a caballo entre la jungla y el estilo colonial, @salvajemadrid abrió sus puertas poco antes de que se decretara el confinamiento total en el país. Poco margen tuvieron las noches de DJ, cócteles y bailes en la barra que prometía el local, una vez apagaba sus fogones.

Sin opción a vivir ese lado de Salvaje, nos adentramos en el local, dónde sin embargo la música es protagonista durante todo el ágape, aún siendo las 13,30h de la tarde…incluso demasiado protagonista, dificultando en ocasiones la comunicación entre 2 personas, una enfrente de otra….Pero ahora, todo lo que suene o huela a vida prepandemia se acepta de buen grado.

Una amable camarera nos da la bienvenida y nos sugiere algunos pases de la carta, y lo agradecemos pues se presenta extensa y variada en todo tipo de platos. Y confirmamos que su primera recomendación, los dinamite, son absolutamente imprescindibles. Unos maki relenos de cangrejo servidos con mantequilla trufada…¡¡adictivos!!. Crujientes y sabrosos los dumplings de bogavante, muy acertado el arroz frito al wok con wagyu, ikura y huevo cocido a baja temperatura y picante (como debe ser) el spicy tuna. Los gunkans de toro completan nuestro ágape, que se queda corto ante la variada opción de elección que se presenta.

Para la próxima queda pendiente probar alguna especialidad a la robata pues en carne presenta también todo tipo de opciones: asado de tira, chuletón, solomillo, entraña, brochetas de pollo, cordero glaseado…Un japonés con claras influencias mediterráneas y hasta nórdicas que permite ir a comer con cualquier tipo de comensal, incluso si no prueba el pescado crudo….

Variedad de postres para todos los gustos. Optamos por la shiso cheesecake con fruta de la pasión. Cítrica y dulce en su punto.

El anuncio de la apertura de @salvaje_barcelona está ya en redes…La proliferación de Salvajes parece surgida de la intención del chef ejecutivo @ferranazkue de impregnar varias partes del mundo con su destreza, adquirida en restaurantes de Londres, París o Catalunya. Vanguardismo y técnica aplicadas a la gastronomía japonesa en un local que, en Madrid, preside un enorme rinoceronte colgado que corona la barra, insignia del restaurante que se cuela ya entre las buenas opciones de japos en la capital.


With restaurants in Panama and Bogota, the next Salvaje will be in Barcelona.

With an aesthetic halfway between the jungle and colonial style, Salvaje (@salvajemadrid) opened its doors just before the entire country went into lockdown. That didn’t leave much time for those nights of DJs, cocktails and dancing at the bar that it seemed to promise once the kitchen had been shut down.

With that side of the Salvaje experience now off limits, we headed inside, where the music still dominates during the meal, despite it being 1:30 in the afternoon. Too much so you could say, at times making it difficult to hear your dining partner across the table. But these days anything that sounds or smells like our pre-pandemic lives is accepted in good faith.

A friendly server welcomes us and makes some suggestions, which are appreciated as the menu is long and varied. Her first recommendation, the dynamite, was absolutely necessary: crab-filled maki rolls served with truffled butter…addictive! The lobster dumplings are crunchy and delicious; the wok-fried rice with wagyu beef, salmon roe and low-temperature egg is on point; and the spicy tuna actually packs a punch (as it should). The toro gunkan completed our meal, which wasn’t long enough given how many options there are to choose from.

Next time we’ll try something from the Robata grill, as the meat selection is just as extensive: sirloin strip, T-bone, fillet, flank steak, chicken skewers, glazed lamb. It’s Japanese with clear Mediterranean and even Nordic influences, offering something for every diner, even if they don’t try the raw fish.

There is an assortment of desserts for all tastes. We tried the shiso cheesecake with passionfruit, which was just the right balance of citrus and sweetness.

The opening of Salvaje Barcelona (@salvaje_barcelona) has already been announced on social media. The proliferation of Salvajes seems to come from the willingness of Executive Chef Fermín Azkue (@ferranazkue) to imbue various parts of the world with his skill, acquired at restaurants in London, Paris and Catalonia. He brings together the avant-garde and technique applied to Japanese cuisine in a space that, in Madrid, is presided by an enormous rhinoceros hanging over the bar, the insignia of a restaurant that now sits among the best Japanese options in the capital.