Un mexicano dónde la única premisa es no cocinar con ningún ingrediente traido de México. Sólo productos británicos.

Un mexicano dónde la única norma de cocina es hacer platos mexicanos sin apenas ingredientes traídos desde allí. Con esta premisa y los años de experiencia cocinando por medio mundo el chef @santiagolas se lanzó a la aventura de abrir @kol.restaurant el año de la pandemia. Un reto y un riesgo que ahora, casi 4 años después, se consolida ya como una de las ofertas más interesantes y consolidadas de la capital británica. Lastra aplica en el local técnicas, recursos y formas aprendidas en París, Dinamarca y España, dónde pasó varios años en restaurantes como el Europa de Pamplona o Mugaritz en Donosti.

La recepción y atención durante toda la noche de @sir_quique fue, además, toda una suerte. Un español afincado en Londres que nos transmitió toda la esencia de la cocina del lugar con cercanía y profesionalidad. Lo dicho, un privilegio.

En Kol el ambiente se antoja divertido, liviano y casual. Los platos en la mesa constatan la potencia en cocina y el buen hacer. El lugar es dinámico, diáfano y noble. Maderas en tonos claros, gran isla central con trabajo a la vista y mucho rollo azteca.

Arrancamos el menú con un caldo de cangrejo y una oblea de langosta, seguido de los chochoyotes, a base de calabaza, caviar y almendra. Los escamoles de setas, trufa, piñones y tuétano y el taco de langostino con chile ahumado. Pequeños bocados conseguidos en sabor, textura y consistencia. Un menú típicamente mexicano sin apenas ingredientes conseguidos allí. Sigue el tiradito de vieira con hoja de higuera y el mole a base de zanahoria morada y grosella fermentada. Sorprende el flan de cangrejo y terminan las costillas y el halibut con pimiento.

Platos que sorprenden y convencen y que no dejan esa sensación de pesadez y consistencia que la comida mexicana a veces tiene. Finaliza la calabaza con mezcal y el tamal de maíz con mantequilla, suero e hinojo.

Un lugar que hay que visitar sin duda para estar al día de lo que pasa en Londres y que permite dar una vuelta a la gastronomía local ofreciendo versiones y lecturas muy actuales de comidas típicas y nuevas formas de hacer y presentar. Parada obligada en Londres. Sin duda.


A Mexican restaurant where the only premise is not to use any ingredients from Mexico, only British products.

A Mexican restaurant where the only rule is to prepare Mexican dishes with all local ingredients. With this premise and years of experience cooking halfway around the world, Chef Santiago Lastra (@santiagolas) embarked on the adventure of Kol (@kol.restaurant) the year of the pandemic. It was a challenge and a risk that now, nearly four years later, has become one of the strongest and most interesting options in the British capital. Lastra applies techniques, resources, and methods learned in Paris, Denmark, and Spain, where he worked for several years in restaurants like Europa in Pamplona and Mugaritz in Donosti.

The welcome and attention throughout the night from Enrique Alba (@sir_quique) was, moreover, a stroke of luck. He is a Spaniard based in London who conveyed the essence of the cuisine with friendliness and professionalism. As I said, a privilege.

At Kol, the vibe is fun, bright, and casual. The dishes on the table vouch for the expertise and potency of the kitchen. It’s dynamic, diaphanous, and elegant, with light wood tones, a large central island with work on display, and lots of Aztec touches.

We started the tasting menu with a crab broth and a lobster oblea, followed by the chochoyotes, made from pumpkin, caviar, and almond; the escamoles of mushrooms, truffle, pine nuts, and bone marrow; and the langoustine taco with smoked chili. They are small bites with good flavor, texture, and consistency. It’s a typical Mexican menu without any Mexican ingredients. Next come the scallop tiradito with fig leaf and the purple carrot and fermented blackcurrant mole. The crab flan is surprising, preceding the ribs and the halibut with pepper.

The dishes are unexpected and impressive and don’t leave you with that heavy overstuffed feeling that Mexican food sometimes has. The final courses are the squash with mezcal and the corn tamal with brown butter, buttermilk, and fennel.

It’s a place you’ll need to visit to keep up with what’s going on in London, turning the local gastronomy on its head with very modern versions and readings of typical dishes mixed with new ways of doing and presenting. It’s a must in London, that’s for sure.