El concepto tradicional con innovación. Esa es la base y el secreto de muchas ofertas gastronómicas en la Ciudad Condal, aunque no todas lo logran con éxito. Hoy hablamos de una que sí lo ha logrado, y con creces. Se trata de CHICO @chicobar_bcn , el hermano mayor del QUILLO BAR (del que ya hemos hablado en el blog) y que supuso la irrupción a finales del 2015 de Gonzalo Ros y Cristina Marcilla , exdirectores del grupo Tragaluz, en la calle Mandri, un centro de ambiente y tapeo de la ciudad. Su oferta se basa en platillos y producto de mercado que renuevan constantemente, servidos en una apetitosa barra y mesitas que se llenan hasta los topes gracias a la fama que ya se ha instalado en la zona. Buen rollo, correcta pero escueta carta de vinos, tapeo de calidad y gran ambiente en un local muy concurrido y abierto, por cierto, todos los días del año en servicio de comida y cena.

En plena calle Mandri, centro del ocio juvenil de BCN

Acertadísimo el steak tartar, deliciosa la ensaladilla trufada con picos y cada vez mejores las croquetas entre la oferta que permite comer unas buenas ostras con su copa de champagne, un excelente arroz, generosas bravas o pescado de lonja del día, entre otros. Un lugar de los que apetece visitar de vez en cuando y que nunca defrauda, es un acierto seguro sobretodo para tapear entre amigos y dejarse ver…no olvidemos que es la zona “alta” de la Ciudad condal dónde ver o ser visto es un arte…

Los dueños prometen seguir ampliando locales tras la puesta en marcha del Quillo Bar y esperamos ver ya su próximo proyecto…

Para repetir y quedar siempre satisfecho. Un lugar llamado a convertirse en un clásico de la famosa calle barcelonesa.


The traditional concept with innovation. This is the basis and the secret of many gastronomic offerings in Barcelona, although not all of them manage to pull it off successfully. Today we are going to talk about a place that has in fact achieved it, and then some. We are talking about CHICO, the big brother of QUILLO BAR (which we’ve already talked about on this blog), and which signified the break-out at the end of 2015 of Gonzalo Ros and Cristina Marcilla (the ex-directors of the Grupo Tragaluz) on Mandri Street, in an area of the city known for its ambience and tapa hopping. The menu is centered around constantly changing small dishes and market-fresh produce, served at an appealing bar and on small tables that fill to the brim with diners thanks to the reputation of this area. A good vibe, a correct but limited wine list, quality tapas and fantastic ambience in a very normal, airy space that, by the way, is open every day of the year for lunch and dinner.

Right on Calle Mandri, a youth hot spot in Barcelona

The steak tartare is right on the money, the truffled ensaladilla with picos (small bread sticks) is delicious, and the croquetas keep getting better and better. Other options include the opportunity to eat some good oysters with the obligatory glass of champagne, an excellent rice, generous patatas bravas, or the catch-of-the-day, among other things. A place that we visit from time to time and that never lets us down. It is particularly good for going out for tapas with friends and letting yourself be seen… let’s not forget that this is the “high” area of Barcelona, where seeing or being seen is an art form…

The owners promise to add more establishments to their repertoire after getting Quillo Bar going. Somewhere to keep coming back for more, and where you will always be satisfied. A place well on its way to becoming a classic on this famous Barcelona street.