De los chefs de Disfrutar en Barcelona y Compartir en Cadaqués.

Llamado por algunos “hermano pequeño de Disfrutar” @compartirbcn trae a la capital catalana el menú y los platos creados en el restaurante homónimo y original de Cadaqués (Girona). En Barcelona se ubica en un local diáfano, amplio y con maderas, biombos, naranjas y azules como tonos y materiales predominantes en su decoración.

La carta incluye una amplia selección de ostras para tomar en frío o caliente, brioches rellenos, pescados, mariscos, arroces y carnes.
En las manos del amable y diligente @nildulcet, director y socio de los chefs fundadores de @disfrutarbcn, @oriolcastroforns @eduardxatruch y #mateucasañas, nos dejamos aconsejar para probar algunos de sus platos icónicos y destacados. Una ostra es imprescindible, parada obligatoria. La nuestra, con aguachile de jalapeño, mango y aguacate es perfecta para abrir boca.

Le sigue la ensalada de remolacha y el sorbete de ajoblanco. Fresco, colorido y delicioso. El ya clásico canelón de atún, las sardinas en escabeche con zanahoria y coco o el buey de mar con aguacate y trucha de río. Todos impecables. Llega el momento solemne de proceder a la magistral apertura del panchino original de Disfrutar con caviar y crema agria. Una liturgia que, desde que descubrimos, sigue cautivándonos. ¡Qué maravilloso bocado!.

Finalizamos con el huevo y espuma de patata y trufa negra y un arroz con jamón, longaniza y trompetas de la muerte absolutamente perfecto. De punto, de cocción, de socarrat, de jugoso…


Los postres siguen jugando con la imaginación y la frescura. Nil nos recomienda la Caprese Dulce, una ensalada al estilo de la italiana que sustituye en este caso las rodajas de mozzarella, tomate y albahaca con un helado del queso, tomates osmotizados con vainilla y ganache de chocolate blanco entre otros muchos ingredientes. Y sin obviar el coulant de avellanas con sorbete de albaricoque.

La cocina de Compartir está pensada para eso, para degustar en compañía, compartiendo y “picando” de platillos que inundan la mesa. Tiene un toque menos innovador y sorprendente que el de Disfrutar pero creo que hay que huir absolutamente de las comparaciones. A Compartir se viene a experimentar una sensación de comer bien, sin apuestas, riesgos ni horas de técnicas.

Atención, por cierto, al nivel de los cócteles. No tuve oportunidad de probar el resto de la carta pero el bloody Mary que me sirvieron es de los mejores que recuerdo en Barcelona. Refrescante, picante y bien combinado. Otro gran acierto del lugar.


From the chefs of Disfrutar in Barcelona and Compartir in Cadaqués.

Called by some the “little brother of Disfrutar,” Compartir (@compartirbcn) brings the menu and dishes created at the original restaurant of the same name in Cadaqués (Girona) to the Catalan capital. In Barcelona, it’s located in a large, diaphanous space with a décor of wood tones, screens, oranges, and blues.

The menu includes a wide selection of oysters served hot or cold, brioche sandwiches, fish, seafood, rice dishes, and meats.

It’s run by the friendly and diligent Nil Dulcet (@nildulcet), who is the director and partner of Disfrutar’s (@disfrutarbcn) founding chefs: Oriol Castro (@oriolcastroforns), Eduard Xatruch (@eduardxatruch), and #mateucasañas. We put ourselves in his hands to try some of the most iconic and standout dishes. An oyster is essential here. Ours, with jalapeño aguachile, mango, and avocado, was the perfect palate opener.

Next were the beet salad and the ajoblanco sorbet: fresh, colorful, and delicious. The now-classic tuna cannelloni, the sardines in escabeche with carrot and coconut, and the brown crab with avocado and river trout were all impeccable. Then came the solemn moment to proceed with the masterful opening of the Chinese steamed bun with caviar and sour cream, originally from Disfrutar. It’s an experience that has continued to captivate us ever since we discovered it. What a wonderful bite!

We finished with the egg with potato foam and black truffle and an absolutely perfect rice with ham, pork sausage, and black chanterelles — perfectly cooked, perfectly crispy on the bottom, perfectly juicy.

The desserts carry on with the play between imagination and freshness. Nil recommended the Sweet Caprese, a salad in the Italian style that replaces the slices of mozzarella, tomato, and basil with cheese ice cream, tomatoes osmotized with vanilla, and white chocolate ganache, among many other ingredients. And I’d be wrong to forget the hazelnut coulant with apricot sorbet.

Compartir’s cuisine is intended for just that: to be enjoyed in good company, sharing and “snacking” on the small plates that flood the table. It’s slightly less innovative and surprising than Disfrutar, but I believe all comparisons are in vain. You come to Compartir to experience the sensation of dining well, with no wagers, risks, or hours of technique.

By the way, the cocktails deserve your attention. I didn’t get to taste the rest of the menu, but the Bloody Mary they served me is among the best I can remember in Barcelona — refreshing, spicy, and well blended. It’s one more thing this restaurant gets just right.